Tiempo Ordinario

pausa

Cuando reconozco quién es Dios, le adoro con alegría, mi corazón se llena de gratitud, y confío que su presencia me acompaña cada día.

escucha

¡Déjame ver tu gloria! —suplicó Moisés.

Pero Dios le contestó: Voy a hacer pasar toda mi bondad delante de ti, y delante de ti pronunciaré mi nombre. Tendré misericordia de quien yo quiera, y tendré compasión también de quien yo quiera. Pero te aclaro que no podrás ver mi rostro, porque ningún hombre podrá verme y seguir viviendo.

Dios también le dijo: Mira, aquí junto a mí hay un lugar. Ponte de pie sobre la roca. Cuando pase mi gloria, te pondré en un hueco de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. Después quitaré mi mano, y podrás ver mis espaldas; pero mi rostro no debe ser visto.

Éxodo 33:18-23

piensa

¿Has sentido curiosidad por conocer más sobre alguien? Desde niño, me llamó la atención conocer más sobre la vida de los actores que veía en las películas, de los autores de los libros que leía y de los personajes históricos que dejaron un legado para otras generaciones. Mi admiración por ellos me permitía disfrutar el proceso. Quizás para ti puede ser diferente, puede que lo disfrutes o posiblemente, lo haces por obligación pues es requerido para completar alguna tarea. La realidad es que conocer más a alguien te ayuda a entender mejor su carácter, sus decisiones y aquello que le inspira. Lo mismo ocurre con nuestra relación con Dios. A medida separas tiempo intencional para estar con Dios, conocerás cuánto te ama y el maravilloso propósito que tiene contigo. Moisés deseaba conocer más a Dios, y su ejemplo nos debe inspirar a hacer lo mismo. Atrévete a decirle a Dios: “Quiero conocerte más”. Sé intencional con tu tiempo en oración y en la palabra; de seguro verás que otros conocerán a Dios a través de ti. 

Luis F. Campos

Luis F. Campos

Pregunta para reflexionar:

¿Cómo has visto a Dios en tus seres más queridos o tu entorno esta semana?

Ora

Dios, gracias por hacerte presente en mi vida, gracias por siempre mostrar tu bondad y misericordia conmigo. Ayúdame a hacer lo mismo con los que me rodean, así ellos verán el reflejo de tu gloria. Amén.

Ve

Procura que todo lo que hagas, todo lo que digas y todo lo que pienses honre a Dios y refleje su gloria.