Tiempo Ordinario

pausa

A tu señal: Estás aquí. Has aparecido. Eso importa.

Prepárate: Haz una pausa. Respira. Deja que tu corazón se ponga al día.

Quédate quieto un momento. Deja que el Espíritu se mueva.

Y escucha la verdad de Dios.

escucha

Cantaré eternamente el amor leal del Señor. Proclamaré tu fidelidad con mi propia boca de generación en generación. Por eso digo «¡Tu amor leal se construye para siempre! Tú estableces tu fidelidad en el cielo».

Salmo 89:1-2

piensa

Cuando alguien se muestra por ti -se muestra de verdad-, no te lo guardas para ti. Te sientes tan querido que no puedes guardártelo. Lo recuerdas. Hablas de ello. Se lo cuentas a otras personas.

Porque importaba. Porque a alguien le importaba. Mostró amor. Se mantuvo fiel.

Dios también ha sido fiel contigo, aunque no siempre te des cuenta enseguida. Puede parecer un amigo que aparece en el momento oportuno. Un momento de paz cuando todo te parecía abrumador. Una fuerza que no sabías que tenías.

Dios está obrando en tu vida. Sólo tenemos que aprender a verlo… y a responder. Habla de ello. Da gracias a Dios. Lo recuerdas. Y entonces, algo cambia. Empiezas a cantar, no siempre en voz alta, pero sí en tu forma de vivir. Porque te sientes visto. Amado. Cuidados.

Y al hacerlo, te das cuenta de que no estás cantando solo. Te estás uniendo a una canción que ha estado cantándose desde siempre. Un coro de personas y de la creación, todos contando la misma historia: Dios está aquí. Y Dios es fiel.

Brenda Thompson

Brenda Thompson

Pregunta para reflexionar:

¿Dónde has visto últimamente pequeños signos de la fidelidad de Dios en tu vida?

Ora

Dios, ayúdame a darme cuenta de las formas en que te manifiestas en mi vida. Abre mis ojos a tu bondad y fidelidad. Enséñame a unirme a la canción, a responder con alegría. Llena mi corazón hasta que rebose, para que mi vida refleje tu amor. Amén.

Ve

Vete. Estás preparado.

Empieza a practicar hoy. Busca una forma sencilla de construir tu vida sobre Dios.

Empieza poco a poco. Presta atención. Observa dónde está actuando Dios.

Dios está contigo, siempre.

E incluso el más pequeño paso de fe puede empezar a hacer crecer algo fuerte.