Tiempo Ordinario
“Dios llena cada parte del espacio con todo su Ser.” – Louis Berkhof
Louis Berkhof, Systematic Theology, Banner of Truth, 1949, p. 61.
¿A dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiría, lejos de tu presencia? Si yo subiera a las alturas de los cielos, allí estás tú; y si bajara a las profundidades de la tierra, también estás allí; si levantara el vuelo hacia el oriente, o habitara en los límites del mar occidental, aun allí me alcanzaría tu mano; ¡tu mano derecha no me soltaría! Si pensara esconderme en la oscuridad, o que se convirtiera en noche la luz que me rodea, la oscuridad no me ocultaría de ti, y la noche sería tan brillante como el día. ¡La oscuridad y la luz son lo mismo para ti!
Salmos 139-7-12
¿Has pensado alguna vez en irte lejos? Frente a las cosas que producen temor, usualmente reaccionamos de tres maneras: nos congelamos, luchamos o huimos. En la lectura de hoy, el salmista reconoce que huir es una gran tentación. Pero esto nunca hace sentido cuando huimos del propósito de Dios. En las escrituras hay varias historias de gente que huyó. Pero muchas de ellas terminan aceptando el plan divino.
Huir significa “poner distancia”. Y en ocasiones, nosotros también necesitamos espacio para ver las cosas desde otro ángulo. Pero cuando es Dios quien llama e invita, descubriremos lo que dice el salmista: “también estás allí”. Eso incluye aquellos momentos que sentimos que son complicados y difíciles. Cuando Dios nos ama, estará presente en todo, aun en aquello de lo que deseamos huir. Confía porque, pase lo que pase, Dios estará también allí.

Richard Rojas Banuchi
Pregunta para reflexionar:
¿En qué momento y lugar inesperado has visto a Dios?
Dios, dame calma en los momentos cuando quiero huir y enfrentar solo la vida. Quiero aprender a confiar en que tú estás a mi lado donde quiera que vaya. Amén.
Reconocer que Dios ha estado presente nos hace vivir vidas agradecidas.
