Tiempo Ordinario
“Dios llena cada parte del espacio con todo su Ser.” – Louis Berkhof
Louis Berkhof, Systematic Theology, Banner of Truth, 1949, p. 61.
Cuando Jacob despertó de su sueño, pensó: «En verdad Dios está en este lugar, y yo no lo sabía.» Tuvo mucho miedo, y pensó: «Este lugar es muy sagrado. Aquí está la casa de Dios; ¡es la puerta del cielo!»
Al día siguiente Jacob se levantó muy temprano, tomó la piedra que había usado como almohada, la puso de pie como un pilar, y la consagró derramando aceite sobre ella.
Génesis 28:16-18
En la lectura, Jacob está huyendo de su hermano Esaú. Con sentimientos de soledad, incertidumbre y culpa, Jacob duerme a la intemperie en un desierto. Y en medio de la nada, tiene una experiencia y descubre a Dios en un sueño. Sus palabras reflejan asombro: «En verdad Dios está en este lugar, y yo no lo sabía.» Sintió temor y miedo, pero aquí el miedo no es sinónimo de experimentar peligro o amenaza. Más bien es reverencia. Es el mismo asombro que vemos en los discípulos de Jesús cuando hace un milagro.
En ocasiones, Dios se revela en lugares, situaciones y personas que no esperábamos. Esa manera de mostrarse nos deja boquiabiertos. Nos cuesta pensar que no podemos predecir su obrar, ni los métodos que utiliza para decirnos que está cerca. Para Jacob es el desierto, cuando usaba una piedra de almohada. Al principio no pudo darse cuenta, pero más tarde sus dudas se convirtieron en la certeza de que Dios ya estaba allí.

Richard Rojas Banuchi
Pregunta para reflexionar:
¿A quién o qué usará Dios para bendecirme?
Dios, abre los ojos de mi fe para que pueda verte aun en aquellos lugares y personas que no espero. Y que aun cuando sienta dudas, dame el don de discernir tu presencia cerca de mí. Amén.
Reconocer que Dios ha estado presente nos hace vivir vidas agradecidas.
