Back to School
Empecemos este nuevo curso con espíritu de discernimiento y esperanza de renovación.
Simón Pedro dijo: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo».
Entonces Jesús respondió: «¡Qué afortunado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo ha revelado ningún ser humano, sino mi Padre, que está en los cielos.»
Mateo 16:16-17
En este momento de la conversación, Jesús destaca lo que sigue siendo fundamental en la experiencia cristiana hoy en día: el discernimiento a través de Dios, no de las personas. Jesús les pide a sus discípulos que distingan entre cómo le definen a Jesús las personas que les rodean y cómo le entienden ellos mismos. Después de que Simón Pedro responde, Jesús le dice que lo que Pedro entiende viene de Dios, no de los demás, y que entenderlo así te lleva a la felicidad.
La respuesta de Simón Pedro también destaca un aspecto importante del ser de Dios: la idea de que Dios es un Dios vivo. Aunque vivimos en un mundo dos mil años después de la muerte y resurrección de Jesús, seguimos viviendo en él con Dios, que vive eternamente y está siempre contigo. Ahora que empiezas un nuevo curso, recuerda que no lo afrontas solo. Dios está contigo en cada clase, cada examen, cada alegría y cada decepción, y su amor por ti nunca falla.

Lauren Dunn
Pregunta para ponderar:
¿Cómo puedo mantener mi atención puesta en el Dios vivo, hoy y siempre?
Dios de toda la vida, estás conmigo en cada paso que doy hoy. Ayúdame a recordar la enseñanza de Jesús de que la felicidad viene de lo que aprendo de ti, y guíame de vuelta a tus caminos en todos mis pensamientos y acciones. Amén.
Sal al mundo con la seguridad de tu identidad en Dios, que te creó, te ama y te acompaña en cada paso del camino.
