Tiempo Ordinario

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En el atletismo, “en sus marcas” es la señal que precede a todo. Detente. Respira. Colócate en posición. Dios tiene algo que decirte hoy. La carrera que importa está a punto de comenzar.

escucha

Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, y no todos los miembros sirven para lo mismo, así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo y estamos unidos unos a otros como miembros de un mismo cuerpo.

Romanos 12:4-5

piensa

Antes de una carrera, los nervios son reales. Los pies golpean la pista. Todos esperan el sonido de salida. El corazón late más rápido. La adrenalina sube. Ese momento antes de la salida puede llenarte de energía… o puede paralizarte si empiezas a mirar a los lados y compararte con los demás.

Las redes sociales se han convertido en una pista donde todo el mundo parece correr más rápido, saltar más alto y llegar más lejos que tú. A veces un comentario, un rechazo o un número de seguidores puede hacernos olvidar quiénes somos. Y esa comparación agota. Pablo dice algo sencillo pero poderoso: somos un solo cuerpo, con muchas partes. El pie no puede frustrarse porque no es mano. La oreja no puede sentirse menos porque no es ojo.

Tú eres parte del cuerpo de Cristo. No eres una pieza de repuesto. Tu lugar en el equipo ya está reservado. Deja de mirar la pista de al lado. Corre la tuya.

Jesús García

Jesús García

Pregunta para reflexión:

¿Con quién te estás comparando que te está robando la paz?

Ora

Dios, ayúdame a dejar de mirar lo que tienen o logran los demás. Recuérdame hoy que soy parte de tu cuerpo y que mi lugar en él es único e irremplazable. Amén.

Ve

Sal hoy con propósito. No corras solo. Corre con el equipo que Dios te dio, con los dones que Dios te entregó, hacia el mundo que Dios tanto ama. ¡En sus marcas, listos… ya!