Tiempo Ordinario
«Tener fe es recordar y esperar, y esperar con esperanza es que lo que esperamos ya empiece a hacerse realidad en nosotros a través de nuestra propia esperanza».
– Frederick Buechner
Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza. Sigan practicando lo que les enseñé y las instrucciones que les di, lo que me oyeron decir y lo que me vieron hacer: háganlo así y el Dios de paz estará con ustedes.
Filipenses 4:8-9
Otro reto difícil que nos plantea Pablo a los cristianos: centrarnos en esas cosas que parecen escasear cada día más en nuestro mundo: la verdad, la santidad, la justicia, la pureza, el amor y las cosas dignas de alabanza (la bondad). Como cristianos, tenemos que «reiniciar» nuestra mente para pensar de forma diferente a como nos han programado nuestros grupos de amigos, las redes sociales y los modelos que nos muestran los poderosos y los líderes del mundo que nos rodea.
El mundo se vuelve loco con las mentiras; nosotros nos preguntamos: «¿Es verdad esto?»
El mundo celebra el mal y la corrupción; nosotros nos preguntamos: «¿Acaso esto es sagrado?»
El mundo celebra la opresión, la injusticia, la desigualdad y la exclusión; nosotros nos preguntamos: «¿Esto es justicia?».
El mundo celebra la destrucción y la inmoralidad; nosotros nos preguntamos: «¿Esto es pureza?».
El mundo celebra el odio y la división; nosotros nos preguntamos: «¿Te parece bonito esto?»
El mundo alaba lo negativo; nosotros nos preguntamos: «¿Esto realza lo bueno que hay en el mundo?»
Hay tantas cosas en las que pensar en este mundo, tantas cosas con las que llenar nuestra mente, ¡pero sé diferente! Piensa en ESTAS cosas.

Chuck Powell
Pregunta para ponderar:
¿En qué cosas piensas?
Dios de la verdad, la santidad, la justicia, la pureza, el amor y la bondad, ayúdame a centrar mis pensamientos en lo que realmente importa, hoy y todos los días. Amén.
Adelante, sin olvidar nunca lo que ha hecho nuestro Dios fiel.
