Tiempo Ordinario

pausa

Respira. No tienes que demostrar que eres fuerte, saberlo todo, ni tener siempre la razón. Haz espacio para Dios.

escucha

Jesús les preguntó: ¿Qué opinan ustedes de esto? Un hombre tenía dos hijos, y le dijo a uno de ellos: “Hijo, ve hoy a trabajar a mi viñedo.” El hijo le contestó: “¡No quiero ir!” Pero después cambió de parecer, y fue. Luego el padre se dirigió al otro, y le dijo lo mismo. Éste contestó: “Sí, señor, yo iré.” Pero no fue. ¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería?

—El primero —contestaron ellos.

Y Jesús les dijo: Les aseguro que los que cobran impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que ustedes en el reino de los cielos. Porque Juan el Bautista vino a enseñarles el camino de la justicia, y ustedes no le creyeron; en cambio, esos cobradores de impuestos y esas prostitutas sí le creyeron. Pero ustedes, aunque vieron todo esto, no cambiaron de actitud para creerle.

Mateo 21:28-32

piensa

“Ahora voy”. ¿Cuántas veces has respondido así cuando te piden recoger tu cuarto, hacer una tarea o ayudar en casa? Pasan cinco minutos, luego diez, y finalmente alguien pregunta: ¿No dijiste que lo ibas a hacer?  A veces nuestras palabras y nuestras acciones cuentan historias diferentes.

Jesús habló de dos hijos. Uno inicialmente se negó a hacer lo que su padre le pidió, pero después cambió de opinión y obedeció. El otro dijo que lo haría, pero no lo hizo. Jesús utilizó esta historia para mostrar que responder correctamente con palabras no es suficiente. La humildad nos permite reconocer cuando hemos escogido mal y cambiar de dirección. Eso requiere más fortaleza que fingir que nunca cometemos errores.

Tal vez durante esta semana descubriste algo que necesitas cambiar. No tienes que quedarte atrapado en lo que dijiste o hiciste ayer. Puedes reconocerlo y comenzar nuevamente. El verdadero poder no está en aparentar ser perfecto, sino en tener la humildad para cambiar y permitir que nuestras acciones hablen.

Lilybeth Bosch

Lilybeth Bosch

Pregunta para reflexionar:
¿Qué cambio necesitas demostrar con acciones y no solamente con palabras?

Ora

Dios, muéstrame dónde mis acciones necesitan cambiar. Dame humildad para reconocerlo y valor para comenzar hoy. Amén.

Ve

Que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas humildemente a tu Dios. 

Miqueas 6:8b DHH