Tiempo Ordinario
Hay muchas voces compitiendo por tu atención. Haz una pausa, respira y escucha. Dios está presente. Quizás seguir a Jesús comienza aquí: haciendo espacio para reconocer su voz y prestar atención a lo que ocurre a tu alrededor.
Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se inclinaron delante del trono hasta tocar el suelo con la frente, y adoraron a Dios diciendo: «¡Amén! La alabanza, la gloria, la sabiduría, la gratitud, el honor, el poder y la fuerza sean dados a nuestro Dios por todos los siglos. ¡Amén!»
Apocalipsis 7:11-12
Cuando era adolescente me sentaba cerca del frente en la iglesia porque quería prestar atención y entender. Veía a otras personas llorar, levantar las manos o emocionarse con una canción, y muchas veces pensaba: “¿Por qué yo no siento eso?” Durante un tiempo creí que quizás mi manera de acercarme a Dios era insuficiente.
Apocalipsis 7 muestra una escena intensa de adoración. Hay reverencia, gratitud y voces que reconocen la gloria, la sabiduría, el honor, el poder y la fuerza de Dios. Lo que une a todos no es reaccionar exactamente igual, sino reconocer quién es Dios. Eso me ayudó a entender que adorar no es copiar la expresión de otra persona. También puede ser escuchar con atención, agradecer, guardar silencio o decidir seguir a Jesús aun cuando no sientes algo extraordinario. Esta semana prueba algo sencillo: antes de cantar u orar, escribe tres cosas que reconoces de Dios y una por la que quieres dar gracias. La adoración puede comenzar con atención sincera, no con una emoción perfecta.

Raquel López Oliver
Pregunta para reflexionar: ¿Qué puedes reconocer y agradecer hoy acerca de Dios, aunque no estés sintiendo algo extraordinario?
Dios, quiero aprender a reconocerte y agradecerte con sinceridad. Que mi adoración nazca de conocerte, no de compararme con otras personas. Amén.
Ahora vuelve a tu día. Mira con atención. Escucha con intención. Ama con acciones. Sigue a Jesús en lo cotidiano, recordando que no caminas a solas y que tu vida también puede ayudar a alguien a encontrar el camino.
