Tiempo Ordinario
Creado, visto, amado, confiado, enviado.
Esta es la relación que tenemos con quien nos creó.
Esto es lo que Dios ha hecho por nosotros y nosotras.
Cuando Dios empezó a crear los cielos y la tierra- la tierra no tenía forma ni figura, estaba oscura sobre el mar profundo, y el viento de Dios barría las aguas-. Dios dijo: «Hágase la luz». Y así apareció la luz. Dios vio lo buena que era la luz. Dios separó la luz de las tinieblas. Dios llamó a la luz Día y a las tinieblas Noche.
Hubo tarde y hubo mañana: el primer día.
Génesis 1:1-5
¿Has intentado alguna vez crear algo? Soy fotógrafo, y a menudo me pregunto sobre mi intención al hacer una foto. Lo hago para mantenerme conectado a lo que espero conseguir con una imagen. Esto convierte el proceso de creación en una elección deliberada y me permite controlar los ajustes de la cámara, la dirección del objetivo y lo que pongo en el encuadre. Elijo lo que será la foto antes de pulsar el disparador.
Tengo presente la lectura de este pasaje, porque Dios parece tener una intención clara en esta historia de la creación, creando primero el «vacío» y luego la luz. Separándolos e incluso dándoles nombre. El Día y la Noche son «buenos» y no un accidente. Parecen ser como Dios pretendía o imaginaba que fueran.
Nuestro mundo a menudo parece caótico. Notar la intención de Dios puede reconfortarnos y ayudarnos a conectar con nuestro propio sentido de la finalidad.

Chad Senuta
Pregunta para ponderar:
¿Qué se siente al pensar que Dios crea con intención y propósito?
Dios, gracias por hacer surgir el día y la noche con un propósito claro. Ayúdame a encontrar consuelo en tu intención cuando el mundo se sienta errático, sin rumbo o fuera de control. Una cosa que hoy se siente fuera de control es…
Amén.
Ve con seguridad, porque no puedes ir donde no está Dios.
Ve con amor, porque sólo el amor de Dios perdura.
Ve con paz, porque ése es el don de Dios para aquellos cuyos corazones y mentes están en Cristo Jesús.
