Back to School
Empecemos este nuevo curso con espíritu de discernimiento y esperanza de renovación.
Gracias a la gracia que Dios me ha dado, puedo deciros a cada uno de vosotros: no os tengáis en más de lo que debéis. Más bien, sed sensatos, ya que Dios os ha dado a cada uno una medida de fe.
Romanos 12:3
A veces cuesta ser sinceros con nosotros mismos. Admitir nuestros errores y ver en qué podemos mejorar no suena precisamente como una forma divertida de pasar la tarde, pero resulta más fácil cuando recordamos que nuestro Dios es un Dios de renovación y transformación. En lugar de castigarnos por aquello que queremos cambiar o mejorar este curso, podemos cambiar de perspectiva y ver este ejercicio como una forma de discernir dónde queremos que comience la obra de Dios.
¡Recuerda que tener margen para crecer forma parte de ser humano! Solo Dios es perfecto; los humanos estamos hechos para aprender y cambiar, y los cristianos aprendemos y cambiamos con Dios al mando. Sé razonable, como pide el apóstol Pablo, y enfoca cada aspecto en el que tienes que crecer como una oración en la que invitas a Dios a actuar, justo donde hay más margen para la transformación.

Lauren Dunn
Pregunta para ponderar:
¿En qué aspectos quiero mejorar este año?
Querido Dios, tú me hiciste humano, con mis dones y mis defectos, y me quieres tal y como soy. Ayúdame a ver en qué aspectos puedo crecer más para convertirme en la persona que tú querías que fuera, y acompáñame en ese camino de crecimiento para que pueda confiar plenamente en ti. Un aspecto de mi vida en el que quiero crecer es…
Amén.
Sal al mundo con la seguridad de tu identidad en Dios, que te creó, te ama y te acompaña en cada paso del camino.
