Tiempo Ordinario
En el amor, descubrimos que Dios siempre está presente. Cuando el amor habita en tu corazón, la imagen de Dios se hace visible en ti.
para que busquen a Dios, y quizá, como a tientas, puedan encontrarlo, aunque en verdad Dios no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en Dios vivimos, nos movemos y existimos; como también algunos de los poetas de ustedes dijeron: “Somos descendientes de Dios.
Hechos 17:27b28
Mi esposa le regaló a su sobrino una caja para hacer experimentos. Verlo mezclar, observar y sorprenderse me recordó algo: con el tiempo perdemos la capacidad de asombro, y la vida puede volverse rutinaria. Algo parecido ocurre con nuestra fe. A veces buscamos a Dios como “a tientas”, como si fuera un proyecto o un experimento difícil. Pero la Biblia nos recuerda que Dios no está lejos. En Dios vivimos, nos movemos y existimos. Dios ya está aquí, presente en cada momento. Tal vez el secreto no sea buscar más, sino mirar mejor. Mirar y encontrar a Dios obrando en nuestras decisiones, procesos, necesidades y en la proximidad del prójimo. Encender la luz del corazón y reconocer a Dios en lo sencillo: en el abrazo de tus padres, en la naturaleza, en la amistad, en una conversación sincera. Hoy, recuerda: Dios no es un misterio distante. Dios está cerca, contigo, siempre.

Luis Felipe Oliveros
Pregunta para reflexionar:
¿En qué momentos has sentido que Dios estaba más cerca de lo que imaginabas?
Dios, ayúdame a verte, no a tientas, sino desde la realidad de que estás cerca de mí. Amén.
Aparta unos minutos para estar en silencio delante de Dios. Luego ve y demuestra su presencia con un gesto concreto de bondad.
