Tiempo Ordinario

pausa

En el amor, descubrimos que Dios siempre está presente. Cuando el amor habita en tu corazón, la imagen de Dios se hace visible en ti.

escucha

¿Quién podrá hacerles mal, si ustedes se empeñan siempre en hacer el bien? Pero aun si por actuar con rectitud han de sufrir, ¡dichosos ustedes! No tengan miedo a nadie, ni se asusten, sino honren a Cristo como Señor en sus corazones. Estén siempre preparados a responder a todo el que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen…

1 Pedro 3:13-15a

piensa

Una de mis pasiones es el café. Soy originario de un país que produce uno de los mejores cafés del mundo, y viví en el corazón de su región cafetera. Un buen café requiere cuidado desde la siembra: elegir el terreno y los árboles que le den sombra influye en su sabor y calidad. Todo ese cuidado llega a nuestra mesa cuando colamos el café. Su aroma y su sabor nos recuerdan quiénes somos y la riqueza de nuestra historia. De manera similar, cuando conocemos a Dios, su presencia comienza a envolvernos. El aroma de Dios se manifiesta en nuestras acciones: amor, compasión, amistad sincera y respeto por las personas y la creación. No todos notarán ese aroma; algunos pueden ignorarlo. Pero podemos confiar en que Dios habita en nosotros y que su presencia se hace visible cuando elegimos hacer el bien. La esencia del aroma de Dios no puede ser decorativa sino el imperativo de nuestra misión de justicia para hacer el bien.

Luis Felipe Oliveros

Luis Felipe Oliveros

Pregunta para reflexionar:

¿Qué cualidades en tu vida reflejan hoy el aroma de Dios?

Ora

Jesús, ayúdame a hacer el bien en todo tiempo y compartir tu esencia. Amén.

Ve

Aparta unos minutos para estar en silencio delante de Dios. Luego ve y demuestra su presencia con un gesto concreto de bondad.