Tiempo Ordinario

pausa

En el amor, descubrimos que Dios siempre está presente. Cuando el amor habita en tu corazón, la imagen de Dios se hace visible en ti.

escucha

Pablo se levantó en medio de ellos en el Areópago, y dijo: «Atenienses, por todo lo que veo, ustedes son gente muy religiosa. Pues al mirar los lugares donde ustedes celebran sus cultos, he encontrado un altar que tiene escritas estas palabras: “A un Dios no conocido”. Pues bien, lo que ustedes adoran sin conocer, es lo que yo vengo a anunciarles.

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él, es Señor del cielo y de la tierra. No vive en templos hechos por los hombres, ni necesita que nadie haga nada por él, pues él es quien nos da a todos la vida, el aire y las demás cosas.

De un solo hombre hizo él todas las naciones, para que vivan en toda la tierra; y les ha señalado el tiempo y el lugar en que deben vivir, para que busquen a Dios, y quizá, como a tientas, puedan encontrarlo, aunque en verdad Dios no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en Dios vivimos, nos movemos y existimos; como también algunos de los poetas de ustedes dijeron: “Somos descendientes de Dios.” Siendo, pues, descendientes de Dios, no debemos pensar que Dios sea como las imágenes de oro, plata o piedra que los hombres hacen según su propia imaginación. Dios pasó por alto en otros tiempos la ignorancia de la gente, pero ahora ordena a todos, en todas partes, que se vuelvan a él. Porque Dios ha fijado un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por medio de un hombre que él ha escogido; y de ello dio pruebas a todos cuando lo resucitó.

Hechos 17:22-31

piensa

¿Alguna vez has buscado algo que estaba justo frente a ti? A mí me ha pasado. Busco con prisa, reviso todo, y al final descubro que aquello estaba ahí desde el principio. Entonces me doy cuenta de que estaba mirando, pero no prestando atención. Algo parecido les ocurrió a los atenienses. En medio de su vida religiosa, filosófica y cultural, tenían un altar dedicado a un “Dios desconocido”. Dios estaba cerca, pero ellos no lo reconocían. Estaban rodeados de ideas, debates y rituales, pero no se detenían a percibir su presencia viva. También nos pasa a nosotros. Nos llenamos de tareas, preocupaciones y emociones, y dejamos de notar que Dios camina con nosotros todo el tiempo. Aunque no lo veamos, Dios no se va ni deja de estar con nosotros. Hay también personas que van a pasar por la vida en un desconocimiento total de que Dios les ama y que hace justicia por ellos y por ellas. Nuestra acción les puede recordar que Dios está presente en su dificultad. Hoy, Dios te invita a descubrir su presencia permanente en lo cotidiano, en lo sencillo y en lo que siempre ha estado ahí.

Luis Felipe Oliveros

Luis Felipe Oliveros

Pregunta para reflexionar:

¿En qué momentos de tu vida has pasado por alto la presencia constante de Dios?

Ora

Dios, ayúdame a reconocer tu presencia en mis caminos cotidianos. Amén.

Ve

Aparta unos minutos para estar en silencio delante de Dios. Luego ve y demuestra su presencia con un gesto concreto de bondad.