Tiempo Ordinario

pausa

Hay muchas voces compitiendo por tu atención. Haz una pausa, respira y escucha. Dios está presente. Quizás seguir a Jesús comienza aquí: haciendo espacio para reconocer su voz y prestar atención a lo que ocurre a tu alrededor.

escucha

Recurrí a Dios, y me contestó, y me libró de todos mis temores. Los que miran a Dios quedan radiantes de alegría y jamás se verán defraudados. Este pobre gritó, y Dios lo oyó y lo libró de todas sus angustias. El ángel del Señor protege y salva a los que honran a Dios. Prueben, y vean que el Señor es bueno. ¡Feliz la humanidad que en Dios confía!

Salmos 34:4-8

piensa

Hubo una etapa en mi adolescencia en la que quería conocer a Dios, pero no sabía muy bien cómo hacerlo. Había temor, preguntas y muchas cosas que todavía no entendía. Así que comencé por algo sencillo: orar y leer los Evangelios. Quería conocer quién era Jesús, no solamente escuchar lo que otras personas decían acerca de Jesús. El Salmo 34 habla de buscar a Dios en medio de los temores y las angustias, y de descubrir personalmente su bondad.

La fe no siempre comienza con certezas. A veces comienza con la decisión de buscar. Quizás tú también estás tratando de entender tu fe. No tienes que fingir seguridad ni tener todas tus preguntas resueltas. Puedes comenzar donde estás. Habla con Dios. Abre la Biblia. Haz preguntas. Guarda silencio. Atrévete a buscar y descubrir por ti mismo la bondad de Dios.

Raquel López Oliver

Raquel López Oliver

Pregunta para reflexionar: ¿Qué paso sencillo podrías dar hoy para buscar a Dios desde donde estás?

Ora

Dios, me acerco con mis preguntas, mis temores y lo que todavía no comprendo. Ayúdame a conocerte y a descubrir tu bondad en mi vida. Amén.

Ve

Ahora vuelve a tu día. Mira con atención. Escucha con intención. Ama con acciones. Sigue a Jesús en lo cotidiano, recordando que no caminas a solas y que tu vida también puede ayudar a alguien a encontrar el camino.