Back to School
Respira hondo. Mientras inhalas, llena tus pulmones de la esperanza, la paz y el amor renovadores de Dios.
Mientras exhalas, deja ir el miedo, la presión, las dudas y la ansiedad.
En este momento, recuerda: Dios está cerca y no estás solo.
¡Den gracias a Dios! ¡Proclamen su nombre! Cuenten a los pueblos sus acciones. Canten himnos en su honor. ¡Hablen de sus grandes hechos! Siéntanse orgullosos de su santo nombre. ¡Siéntase alegre el corazón de los que buscan a Dios! Recurran a Dios, y a su poder; recurran al Dios en todo tiempo.
Salmo 105:1-4
Al empezar un nuevo curso, es fácil centrarse en los horarios, el material escolar, los deportes, las notas y todo lo que esperas que salga bien. Pero el Salmo 105 nos recuerda que hay que empezar por algo aún más profundo: por la gratitud y por Dios.
La renovación suele empezar cuando nos paramos un rato para darnos cuenta de cómo Dios ya ha estado actuando en nuestras vidas. Quizá sea una amistad que te ayudó a superar una época difícil, un profesor que te animó o un momento de este verano en el que sentiste paz, alegría o esperanza. Recordar esos momentos puede darnos fuerzas para lo que venga después.
El salmo también nos recuerda que debemos «buscar la presencia de Dios sin cesar». No solo los domingos o cuando la vida se nos hace difícil, sino todos los días, en las aulas, en las cafeterías, en los ensayos, en los entrenamientos y en las conversaciones. Dios te acompaña en todo eso.

Kristen Koger
Pregunta para reflexionar:
¿En qué momentos has visto ya a Dios actuando en tu vida, y cómo podría renovarte recordar eso de cara a este curso escolar?
Dios, gracias por todas las formas en las que ya has estado presente en mi vida. Ahora que empieza este curso escolar, ayúdame a darme cuenta de tu presencia en los momentos cotidianos. Renueva mi espíritu cada día con gratitud, valor y esperanza. Amén.
Empieza este día renovado en mente, corazón y espíritu.
Que puedas sentir la presencia de Dios en los momentos de tranquilidad, confiar en Él en medio de las tormentas de la vida y recorrer tu camino con valentía, compasión y paz.
Y que recuerdes que, vayas donde vayas, nunca estás solo.
